José María Castañeda


SANTIAGO.- Las lluvias atípicas de nueva cuenta ponen con el Jesús en la boca a las decenas de productores de la región cuyas cosechas se ven amenazadas por la densidad de los nubarrones y lluvias que se han dejado sentir desde el día de ayer.

Cientos de productores de fríjol, se acuestan mirando al cielo, y amanecen mirando al cielo, esperando que salga el astro rey, para que puedan voltear su fríjol que previamente había sido faineado, sintiéndose más el desconsuelo en los productores del fríjol claro, ya que este es más susceptible a mancharse con el agua. Pero no nada más los frijoleros son los que andan con el Jesús en la boca, sino que los hortaliceros, también resienten el problema ya que con el exceso de humedad en el suelo las enfermedades en las plantas se dejan sentir en forma de hongos, que impiden el buen desarrollo de la fruta,

Los tabaqueros tampoco se quedan atrás, ya que el moho azul, hace estragos en la solanácea perforando las esporas de la enfermedad virosa las hojas de la planta haciendo que la hoja se acartone y por consecuencia pierda la textura que se requiere para tener la calidad que piden los compradores internacionales.

Por todo lo anterior las lluvias atípicas que se han dejado sentir en los últimos días, preocupan al sector campesino y es que lo que prometía ser un año excepcional agrícolamente hablando el temporal como séptimo jinete apocalíptico amenaza como hace dos años nuestra de por si raquítica economía, por lo que los productores elevan los brazos al cielo en espera de salga el astro rey.