José María Castañeda


SANTIAGO.- Flor de un día, fue el ahora encargado de tránsito municipal dependiente de la secretaría de seguridad pública cuyo titular es el profesor Eduardo Lugo Abel Hinojosa, cuya promesa de combatir el ruido en las motocicletas quedaron solo en buenas intenciones.

Lo anterior fue comentado en el exterior del teatro del pueblo, la mañana de ayer antes de que iniciara la acostumbrada rueda de prensa a la que convoca el presidente municipal Pavel Jarero todos los lunes de la semana, por la contralora municipal, QFB Lupita García Sánchez, en presencia del funcionario originario de Valle Morelos, quien como los avestruces ya no encontraba donde esconder la cabeza dejando los glúteos de fuera, ante las verdades que le decía la prestigiada funcionaria municipal.

Lupita García, mencionaba que los fines de semana para los vecinos de la Amado Nervo, era un martirio, ya que los jóvenes que transitan en motocicletas regularmente de la marca Italika, lo hacen con los escapes arreglados para darles la sensación a los motociclistas de que andan arriba de una Harley Davinson, justo en los momentos en los que el rostro del funcionario de medio pelo, adscrito a la vialidad pasó una camioneta cuyo conductor traía el sonido del estéreo a todo lo que daba, por lo que por un momento creímos y digo creímos porque nos encontrábamos además de la contralora municipal, el director del salubridad municipal Dr. Jorge Hernández Suzawa, el secretario de seguridad pública Eduardo Lugo, y el director de eventos especiales Mario Sánchez, por lo que todos coincidimos en señalar que lo que escurría por los oídos del conductor de la camioneta era la masa encefálica derretida a causa del sonido espantoso de los bajos del sonido.

Por lo que al pasar justo en ese momento un agente de tránsito, el profesor Eduardo Lugo, le ordenó que le diera alcance y que le pidiera que le bajara el sonido ya que este era causa de infracción.

Pero pues finalmente quien pagó los platos rotos, fue este comunicador ya que ayer cuando acudimos a la presidencia municipal, a invitación que recibiéramos de parte del tesorero municipal Ing. Alejandro García Monroy para liquidar parte de la deuda que sostiene la administración con nuestra empresa periodística, pero pues todo salió mal, no nos pagó el tesorero, y el pillín de Abel Hinojosa, vengó el agravio al mandar a uno de sus canes a quitarnos la placa, bajo el argumento de que estábamos estacionados en lugar prohibido, cabrones tamarindos y por que cuando se estacionan las camionetas repletas de soldados no les dicen nada, pero en fin Abel Hinojosa, fue quien lanzó la primera piedra, digo para que después no ande llorando como acostumbra hacerlo.