Por: José Miguel Cuevas Delgadillo

La mayoría de los abusadores sexuales no son extraños a los niños o víctimas, de hecho en la mayoría de los casos son bien conocidos, y hasta pudiéramos decir que son amigos. No todos son adultos, existen en gran mayoría, pero quizás 1 de cada 4 sean adolescentes. Otro punto importante es que el abusador sexual, por lo general es un varón , en casi el 88% de los casos es un varón y en el 12% es una mujer. Regularmente es el ofensor, el abusador, el que inicia la actividad sexual, siempre es responsable por el abuso, no importa lo que el niño haga o diga. En la terapia he tenido oportunidad de observar casos de adultos que una vez que están hablando de esto, culpan y aseguran que son los niños los que los han incitado y que son los niños los que los han provocado, el abusador tiene esta percepción. Arguyen que cuando un menor se acerca, lo hacen de forma provocativa, incitando actitudes sexuales, de hecho esto es parte del trastorno psiquiátrico del abusador.


La persona que tiene este tipo de trastorno confunde sus sentimientos y su percepción, es oscurecida de tal forma que ya no alcanza a percatarse las reacciones de ansiedad, temor o dolor que sufre el niño por el abuso sexual, los malinterpretan y los entienden como si fueran parte de una especie de placer o de gozo. ¡Vea usted nada más el cuadro patológico que estamos viendo en una relación entre un adulto y un niño! Un estudio muy reciente demostró que el 40% de aquellos que han abusado de niños, fueron también abusados sexualmente cuando fueron niños, por lo tanto, ellos tienden a escoger a sus víctimas como ellos fueron victimados, en este sentido debemos estar atentos y prevenir qué tipo de personas están en contacto con nuestros hijos. Otro estudio realizado por encuestas telefónicas reveló una enorme cantidad de personas fueron abusadas cuando eran niños. Una parte de esta entrevista preguntaba si ellos lo habían comentado a otra persona, las respuestas: 2 de cada 3 adultos que habían sido abusados sexualmente cuando eran niños no lo comentaron a nadie, hasta que no fueron entrevistados telefónicamente en este estudio, es decir, muchos años después.


¡Imagínese, guardar por años este secreto! ¿Cuánto daño puede traer a la vida de un niño? A continuación citó un testimonio de una persona que por años estuvo en una posición de liderazgo religiosa, que tenía acceso a niños y niñas, y que los padres de familia inocentemente creyeron que estaban delante de una persona espiritual, tristemente fue todo lo contrario. Esta persona escribió esta confesión ya en la cárcel, después de que fue enjuiciado por la cantidad de delitos que cometió. Lo escribió con cierto remordimiento, con la intención de tratar de ayudar a otras personas, aunque es un poco crudo, es importante que entendamos cómo piensan los abusadores sexuales y cómo es que se acercan a la familia. Las siguientes son las estrategias de un abusador sexual:


Yo soy un abusador de niños, he abusado a más de 90 niñas, de edades de 4 a 10 años. Por primera vez en mi vida acepto la responsabilidad de mi desviación y de mi actividad criminal. Este artículo la verdad, es terrorífico para mí escribirlo, usted me puede malinterpretar algunas de las situaciones, pero por favor utilice su juicio hasta que haya leído el texto completo. La razón por la que yo escribo este artículo es para que usted sepa mis tácticas que son similares a las tácticas de otros abusadores, y para ofrecerle sugerencias que le pudieran ayudar en proteger a su niño del abuso sexual. Por primera vez yo estoy exponiendo mis métodos de operación. Cuando yo manipulaba a los padres, así como a las víctimas con el objetivo de abusar sexualmente de ellos, por lo general yo tenía una atracción especial por las niñas y abusé sexualmente de ellas; no obstante, la misma estrategia es utilizada para los abusadores que gustan de molestar a los niños. Yo empezaba diciéndoles a los niños que nuestra relación era especial, por ejemplo, yo les decía: tú eres una niña muy especial para mí, a ti te amo en forma diferente que a las otras niñas. La víctima entonces entendía que si ella le decía a alguien, esta relación podría terminar. Yo le recordaba a la niña que su papá o su mamá me amaban a mí y que ellos eran muy felices y estaban muy complacidos de que ella era una niña muy especial para mí, de esta forma la víctima no deseaba traer una tristeza a sus padres. Seguiremos en el tema. Terapeuta Familiar y Conferencista. Consultas Celular 311 136 89 86. redescubriendo@hotmail.com