Por: Fernando Gutiérrez Meza
La legisladora federal Ivideliza tuvo arranque de caballo y parada de burro en acusaciones contra el ex secretario de salud.
En principio parecía una realidad con la demanda en contra de Omar Reynoso Gallegos que presuntamente había interpuesto la legisladora federal Ivideliza Reyes Hernández, por malversación de cincuenta millones de pesos, cuando el citado fungió como Secretario de Salud en el gobierno anterior.
Se notaba seriedad en torno al asunto, pero repentinamente las cosas fueron detenidas y seguramente el proceso también, y todo continuo con normalidad y cada uno como amigos, más cuando a la representante popular se le alboroto la hormona y ahorita no piensa en otra cosa más que tratar de brincar al senado.
La política conocida con el mote como la potranca fina, creo muchas expectativas en torno al asunto de la SSA y malos manejos de millones de pesos de parte de Reynoso Gallegos, pero fueron llamaradas de petate, y ni siquiera le valió que su partido tenga el poder a nivel federal, lo que significa que también Omarcito trae padrino, al grado que se jacta de ser puro y honesto y que esas fueron habladas.
Mientras que las instituciones del sector salud se encuentran abandonadas y las familias humildes que hacen uso de éstas, tienen que aguantar con paciencia a los doctores que los atienden cuando se les pega la gana o hasta que se desocupan de sus funciones en clínicas privadas, en donde esos discípulos de Hipócrates se conducen como unas almas de dios con los pacientes, claro, tienen con que taparles el hocico y pagarles por sus servicios, en tanto que los mendigos tienen que apechugar o encomendarse al creador y que suceda lo que él quiera.
No es justo que en las instituciones públicas eso suceda, cuando es una responsabilidad constitucional ofrecer salud a los ciudadanos, a quienes los traen con mejoralitos que finalmente no resuelven nada, sino al contrario agravan la enfermedad.
Aunado a la corrupción de los funcionarios gubernamentales como el caso de Omar Reynoso, del que Ivideliza grito y perjuro que era rata y había hecho mal uso de los dineros de la SSA, pero se trato de una equivocación.
En estos momentos el legislador ahijado del exgobernador Ney González Sánchez, se encuentra disfrutando de la vida y recorriendo el mundo, se da el lujo de viajar por Miami Florida, a donde acudió para aprender mercadotecnia política; lo que significa que aprovecha al máximo el periodo vacacional del Congreso del Estado, pues hasta el 18 de febrero reanudan actividades en la legislatura.
No obstante, se desconoce si el viaje lo realizó con su distinguida esposa la ex diputada Patricia Sandoval, damita de quien se desconoce en estos momentos por donde anda, aunque tampoco pudiera haber certeza que se pasea junto con su gordo.
En torno al punto del supuesto desvío de recursos, la ahora precandidata a senadora Ivideliza Reyes Hernández, mantiene desconcertada a la ciudadanía nayarita que conocido del asunto, y creen que se arregló por debajo de la mesa para que todo quedara en rumores sin fundamento legal.