Por Fernando Gutiérrez Meza
Edgar Veytia responsable de PGJ; Trascendió la renuncia de Germán Rodríguez
Como reguero de pólvora ha trascendido en las redes sociales y correos electrónicos la renuncia del Procurador General de Justicia, Germán Rodríguez Jiménez, versión nada sorprendente para la sociedad nayarita, particularmente quienes se dedican al ámbito la abogacía y conocen al profesionista que es considerado lo más sano que existía en el gobierno, pero bueno nada es eterno en mundo, menos los cargos públicos en que ahorita están y mañana solamente el gobernante sabe.
La salida del maestro Germán de quien muchos aprendimos de él cuando fuimos y salimos a la Universidad Autónoma de Nayarit, sabemos de su conducta intachable y recta en su actuar, factor que seguramente mucho influyó para que el gobernador del Estado, Roberto Sandoval Castañeda, diera la confianza de convertirlo en abogado del pueblo, cargo que desempeñó de manera positiva el tiempo que estuvo al frente.
Sin embargo, de nadie es desconocido que el panorama relacionado con la seguridad pública no es nada halagador en Nayarit, como tampoco en otras entidades del país, producto a la inequívoca guerra del panista Felipe Calderón Hinojosa contra las bandas del narco, lo cual ha significado problemas en varios estados de la república.
No hay duda que Rodríguez Jiménez analizó detalladamente esa y otras cuestiones para mantenerse o no al frente de la Procuraduría, y finalmente se decidió por la más sensata que fue la renuncia. Más cuando el profesionista en derecho se encuentra pensionado por la UAN, el Tribunal de Justicia y también tiene una notaria, lo que significa que no hay necesidad de arriesgar el pellejo al frente de una encomienda tan delicada.
Seguramente en otro tiempo, con más energía y juventud hubiera aguantado los catorrazos tanto externos como internos, pues es lógico que en cualquier área de la administración pública haya golpes bajos o puñaladas traperas entre los funcionarios que se sienten allegados al gobernante en turno.
Ahora el gobernador del Estado Roberto Sandoval Castañeda, deberá analizar bien las cartas sobre el sucesor del Procurador General de Justicia, Germán Rodríguez Jiménez, dentro del colegio o asociaciones de abogados existen muchos profesionistas en la materia, unos con malas mañas y otros más decentes pero existe de donde escoger.
No obstante, a diferencia de muchos la merece y tiene el suficiente merito para ocupar la titularidad de la Procuraduría de Justicia, el actual Subprocurador Edgar Veytia, que desde Tránsito del Municipio, luego responsable en la Secretaria de Seguridad Pública y más antes en la campaña de Roberto rumbo a la alcaldía puso su granote de arena y bien merece la oportunidad de manejar esa institución; Aunado a que dicho funcionario es considerado como uno de los más leales servidores públicos con que cuenta el mandatario.
Otro con perfil y conocedor en la materia de impartición, investigación y aplicación de la Ley es Jorge Chávez, quien actualmente se desempeña en la dirección de Prevención y Readaptación Social del gobierno del Estado, por lo que un posible enroque no estaría descartado, en tanto que su probable sucesor podría ser Jesús Parra Altamirano, del que inexplicablemente todo mundo desconoce el motivo de su salida en Averiguaciones Previas.
Tal vez se podría echar mano de otros ex procuradores, como Sigfrido de la Torre Miramontes, a Marco Antonio Carrillo Rincón o Juan Ramón Sánchez Leal, personajes similares en edad a Germán Rodríguez Jiménez, y que conocen ese ambiente de la Procuraduría de Justicia, se pudiera decir de Sam López, pero desafortunadamente ya nos gano en el camino sin retorno.
Como refiero en el párrafo anterior, en los colegios y barras de abogados hay prospectos, pero en su mayoría han trabajado en contra del partido político que actualmente tiene el poder, aunado que no existe la lealtad que impera en Edgar Veytia. Aunque hay uno que siempre ha sido parte del sistema en las buenas y las malas, como es el caso de Roberto Lomelí Madrigal en popular bachis que actualmente anda en la banca, pero no rota, pues fue legislador en la anterior legislatura. En fin