Por Óscar Verdín Camacho


De Juan Yera Alatorre se afirmaba que estaba muy enfermo, bajo el cuidado de una de sus hijas en Estados Unidos.

Se decía que lo aquejaba diabetes desde que hace unos 20 años le mataron a más de 10 de sus familiares que viajaban en una camioneta y que se detuvieron al llegar a un falsete, provenientes de una parcela, en una brecha que conduce al poblado San Luis de Lozada, municipio de Tepic.

Aquella tarde, Yera no iba con su familia.

Hombres, mujeres y niños murieron. Un hijo de Juan Yera, que entonces era un niño, sobrevivió al atentado corriendo por el monte. Hace unos 14 años, ya adulto, regresó al lugar de la matanza debido a una reconstrucción de hechos efectuada por un agente del Ministerio Público.

Al mediodía de este miércoles, la Procuraduría General de Justicia anunció que Juan Yera Alatorre, de 74 años de edad, se había identificado como Celestino Núñez Medrano, detenido ayer en el municipio de Santa María del Oro durante un operativo entre la Policía Nayarit, el Ejército y la Marina.

Junto a Yera fue capturado Blas Sánchez Chacón, de 37 años, y se les aseguraron dos armas largas y dos pistolas, así como cargadores y cartuchos. Les achacan numerosos secuestros cometidos en ese municipio y en el de Tepic.

De hecho, la presencia de Juan Yera cobró fuerza hace unos meses cuando trascendió que habitantes de distintos poblados de Santa María del Oro habían solicitado mayores operativos de la policía, por el incremento de secuestros y porque algunos ejidatarios lo habrían reconocido.

Tras la muerte de sus familiares a principios de los años 90, Yera estuvo en prisión por la portación de un arma de fuego y posteriormente recuperó la libertad.

Se comentaba que estaba muy enfermo de diabetes pero que siempre buscaría cobrar venganza.

Eso se decía.

Ahora, a los 74 años, se anuncia su captura, presuntamente implicado en secuestros.