Por: Lic. Javier Durán
La situación económica de la gran mayoría de los nayaritas es deplorable. Miles no tienen ni siquiera para llevarse un pedazo de pan a la boca. En el municipio de Tepic, increíblemente existen familias que hacen una sola comida durante el día, por el hecho de que no tienen un trabajo bien remunerado económicamente hablando, o ya de plano, viven a la buena de Dios con lo que logran conseguir mendigando en la calle. Lo peor, algunos no se llevan a la boca un bocado en varios días.
Si esto estamos viviendo en Tepic, capital del estado. ¿Qué podemos decir de nuestros hermanos de la sierra, que ganan 40 pesos al día?
Explotados por el mismo gobierno, algunas personas de estas comunidades trabajan para la Secretaria de Comunicaciones y Transporte manteniendo limpia algunos tramos carreteros que están en proceso de construcción y/o remodelación.
De hecho, hace ya unos meses se presentó en uno de los medios de comunicación más importante del país un reportaje de la pobreza extrema que permea en la zona serrana de nuestro estado. Huevos, harina y un puñado de maíz es lo único con lo que sobreviven estas personas. El gobierno federal, estatal y municipal ha ignorado históricamente a este tipo de personas, quizá por su condición social, quizá por la lejanía y lo inaccesible de los medios de transporte.
La realidad es cruda y cruel. Duele ver a miles de personas que deambulan por nuestras calles sin esperanza de que esto vaya a mejorar. Y de esos miles, podemos contabilizar que por lo menos, la mitad tienen estudios profesionales y hasta la fecha, no han podido acomodarse en un trabajo donde puedan ganar lo suficiente para suplir las necesidades de sus familias o la suya propia.
Cientos de egresados de universidades públicas y privadas se pasean con hojas color amarrillas que compran en las papelerías y que se llaman solicitud de empleo queriendo ingresar al gobierno para ser parte de la burocracia que ahoga las finanzas del estado.
Muchos de ellos, tienen que conformarse con trabajar en empresas que pagan un sueldo inferior a los mil pesos por semana y que son las que ofertan las tiendas de autoservicio, de la industria refresquera y una más de medios de comunicación; fuera de eso, no existe una opción de desarrollo profesional que satisfaga las necesidades de empleo de tantos profesionistas que hay sin empleo en nuestro estado, principalmente en Tepic.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, garantiza un salario que sea capaz de satisfacer las necesidades básicas de una familia, sin embargo, ¿qué salario digno podemos reclamar, si el gobierno no ha sido capaz de crear las condiciones necesarias para que en nuestro estado se instalen empresas y/o industrias que generen miles de empleos?
¿Desde hace cuánto que a Nayarit no viene una empresa o industria a crear miles de empleo bien remunerados? En lo personal, me ha tocado vivir los sexenios de Antonio Echevarría Domínguez y Ney González Sánchez, en los cuales, no recuerdo el nombre de una empresa que impactara en el rubro de empleos bien pagados en nuestro estado.
Hemos tenido conocimiento de empresarios que se fueron del estado, porque uno de estos dos ex gobernadores exigía ser socio de estas empresas como parte del trato para dejarlas instalarse en nuestro terruño.
Es mucha el hambre que padecemos los nayaritas y el futuro no es nada alentador. ¿Podrá el gobierno de Roberto Sandoval superar a sus antecesores y cumplir con una de las garantías constitucionales más importantes para el ciudadano nayarita?
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