Por: J. Gpe Guerra Rivas
Tepic Nay.- Se estila por costumbre que los funcionarios que llegan para conducir los destinos de sus pueblos tras un proceso electoral, se proponen como meta, cien días para perfilar las prioridades a las que se habrán de avocar en el primer año de sus administraciones, en el caso de los recientemente llegados Presidentes Municipales, uno de ellos el Gallo Arellano, estos, este después de esos cien días todavía se la pasa llorando a moco tendido por el caos administrativo que supuestamente sus antecesores le dejaron y culpando al ex gobernador Ney González por el presunto saqueo de las arcas del gobierno del estado.
Para ,los ciudadanos ese lloriqueo ya es mucho y no se vale estarse justificando de que no hay dinero para comenzar a realizar obras que son necesarias o para cumplir con los servicios a los que los Ayuntamientos están obligados, como son recolección de basura, servicios de agua potable y alcantarillado, alumbrado público y mantenimiento de calles, por citar algunos, que no habría dinero, eso el Gallo ya lo sabían, puesto que cada tres y seis años los políticos aplican el conocido año de Hidalgo, se llevan hasta los clavos de los cortineros.
Para el ciudadano común queda más que claro, que lo que muchos alcaldes no quieren, es aceptar su ineptitud, su falta de capacidad para gestionar recursos, pero sobre todo su falta de inteligencia para crear programas y proyectos de recuperación de impuestos que ayuden a superar la crisis económica que ciertamente dejó el Ney, pero eso ellos ya lo sabían y aun así le entraron al Toro, el mensaje es que ya basta de tanto lloriqueo y que se pongan a trabajar, bola de huevones que se la pasan echados.