Por: Juan Fregoso
Para el controvertido político tecualense Zeferino Lora Estrada, la única opción para cambiar México es el candidato de las izquierdas, Andrés Manuel López Obrador, a quien califica como un hombre de acero, que está hecho a golpes y el acero se templa más con los golpes, dijo en entrevista para Gente y Poder.
Mientras que a Enrique Peña Nieto lo considera como una burbuja, un muñeco de cristal hechura de Televisa, que no tiene absolutamente nada que ofrecerle al pueblo de México. Sostiene que el ex gobernador mexiquense nunca podrá ser la solución para los problemas del país, porque no tiene proyecto.
Peña Nieto, indica, es producto de la mercadotecnia, de la Taravisión, que tiene al pueblo tarado, y lo peor, es que se creen de todo lo que ésta anuncia, pero yo me pregunto en qué andamos bien, en nada.
Advierte que si el PRI gana, podría arder México y que se agarren los gringos porque se van a venir los musulmanes en esta revuelta, porque va a haber una revuelta social en México, ya que no es posible seguir así. Es mucha la pobreza, extremadamente grande, pero los oligarcas no piensan más que en ellos, porque así piensan los capitalistas y los neoliberales.
Expresa que a la oligarquía no le importa lo que pasa en México porque tienen mucho dinero en el extranjero, que ante una situación de peligro lo más probable es que huyan y después vuelven, así pasó cuando la revolución; los terratenientes se llevaron todo su dinero que ya tenían en otros países, mientras que sus hijos se fueron a estudiar a Harvard, a prepararse y aliados con el clero se vinieron nuevamente a rescatar México, pero ya conocían la idiosincrasia del pueblo mexicano.
Zeferino Lora, considera a los universitarios como vendepatrias porque deberían tener una capacidad de análisis para poder decir que andamos mal; los maestros no se diga, éstos tienen una deuda histórica y la historia se las va a cobrar, porque tarde o temprano serán ellos los que lleven a sus hijos y a las generaciones venideras a la muerte.
Recalca que México está en peligro. Hay focos rojos pero esto no lo quiere entender la oligarquía, advierte. La pobreza, la miseria, son cada día más grandes y la desesperación de muchos jóvenes es evidente, por eso somos presa fácil del crimen organizado, y detalla que así se le llama porque está más organizado que el gobierno, es decir, que este ya fue superado por la delincuencia que conoce bien la miseria que agobia al país, frente a esta circunstancia nos encontramos con un país desestabilizado como así lo demuestra la oscura muerte del cuarto secretario de Gobernación, José Francisco Blake Mora.
Indica que Estados Unidos se ha adueñado del patrimonio de los mexicanos, porque el pueblo no ha sido capaz de organizarse para defender lo que le pertenece. Esto lo ha venido diciendo desde hace años Andrés Manuel López Obrador, como en su momento lo dijeron Benito Juárez y Lázaro Cárdenas del Río, sin embargo, el sistema político mexicano mantiene al pueblo enajenado de diferentes maneras, por eso no piensa, no reflexionan ni siquiera los maestros que son los agentes del cambio, al contrario, acaban convirtiéndose en unos burócratas más, esperando colgarse de las quincena para subsistir, pero no pensando con responsabilidad en el futuro que les espera a sus hijos ni a sus nietos.
Expone que en contraste con Enrique Peña Nieto, que no oferta nada porque no tiene ningún proyecto para la nación, Andrés Manuel López Obrador sí tiene un proyecto que ha venido dando a conocer a lo largo y ancho del país. López Obrador le dice a todo el mundo qué es lo que quiere hacer y cómo lo va hacer, mientras que Peña Nieto no dice nada; ya lo quiero ver en el debate con Andrés Manuel, lo va hacer trizas porque es un niño que tiene que estar leyendo lo que va a decir, su discurso, es el discurso clásico de los priístas y panistas.
Y apostrofa que el PRI nunca cambió ni nunca cambiará, lo oligarquía va a poner a tarados que nos gobiernen para poderlos manipular como títeres. Para afianzar su opinión, Zeferino Lora, pone como ejemplo la Cámara de Diputados, que son mayoría, pero que no han sido capaz de frenar las alzas de la luz eléctrica, el gas, la gasolina y un campo abandonado, señala que Felipe Calderón es quien ordena todo el incremento de estos satisfactores, pero los diputados priístas no hacen nada, porque el PRI y el PAN son lo mismo, es una simbiosis conocida como el PRIAN, que defienden los mismos intereses oligárquicos.
Sintetiza que el proyecto del candidato de las izquierdas es muy amplio, que incluye el cambio de políticas públicas, la aplicación de una austeridad republicana, es decir, no gastar mucho dinero en tanta burocracia inútil e inservible; también propone reducir el gasto público y que los que no pagan impuestos, paguen.
Puntualiza la necesidad de quitarle a los partidos el presupuesto para las campañas políticas, porque es un mundo de dinero que se gasta en un país tan pobre, estima que todo ese dinero se podría emplear en otras cosas que beneficien al pueblo.
Propone que la sea la militancia la que sostenga a sus partidos como lo hacemos los de la izquierda, con recursos de nuestros propios bolsillos porque tenemos convicción, que sea así para todos los partidos políticos.
Por lo tanto, la austeridad republicana que plantea Andrés Manuel López Obrador, incluye quietarle esos sueldos tan estratosféricos a la burocracia. Pero el principal, subraya, que paguen impuestos los que no lo hacen, es un derroche de riqueza la que se da en la bolsa de valores y en ésta deben pagar impuestos los que ganan dinero.
Señala que los oligarquía vendió los bancos y del Fobaproa ya nadie se acuerda, tuvimos que rescatar la banca con los ahorros del pueblo y endeudándolo. Y esa banca se la entregaron a los particulares, a los que se habían robado ya el dinero y ellos—los particulares—vendieron los bancos a los extranjeros, los cuales ni siquiera impuestos pagaron.
Concluye que todo esto es un verdadero desastre, una corrupción y una impunidad que no se castiga, como el caso Moreira a quien se le descubrió que tiene miles de millones de pesos invertidos en Texas, y sin embargo, no pasó nada, el hombre anda libre. Por eso, México necesita un verdadero estadista, un gobernante que acabe con todas estas prácticas perniciosas y ese no es Enrique Peña Nieto, ni los del PAN, el único hombre que puede salvar al país es Andrés Manuel López Obrador.