José María Castañeda


SANTIAGO.- Reprueban campesinos las ansias políticas demostradas hasta ahora por el secretario de la liga de comunidades agrarias y sindicatos campesinos Juan Manuel Rocha Piedra, al andarse promoviendo para ser candidato a diputado federal por el distrito uno, sin tomar en cuenta que al estar ya próxima la nueva cosecha de fríjol y que aún no haya un precio de referencia para el grano básico.

Este pasado lunes se llevó a efecto la comida denominada de la unidad campesina misma que estuvo auspiciada por los diputados locales Fátima del Sol, de quien nos dijeron que había pagado la cerveza, Fernando Órnelas, quien puso la birria, el Arq. González Huizar, quien aportó lo de la banda, y Rodolfo Rodríguez, quien puso el local, y la cual tuvo como objetivo principal el de promover la figura del chaparrito ex presidente de Rosamorada, Juan Manuel Rocha Piedra, quien al arribar al salón de eventos denominado Mami Chela, entró del brazo del diputado federal y también fuerte aspirante a la candidatura al senado de la república Manuel Humberto Cota Jiménez, repartiendo sonrisas como si estuviera participando en un evento para sacar a la reina más bella del ejido.

Lo anterior lo constatamos los reporteros presentes Madaí Martínez, Enrique Torres, y este servidor siendo entonces cuando un grupo de ejidatarios se acercó al reportero de esta editorial para expresar su inconformidad, señalando que esa era la función de los cirqueros de nuestra política cambiar de trapecio, según sea su ambición utilizando la bandera de la CNC cuando lo que deberían de hacer es buscar ante las instancias correspondientes un precio de referencia que beneficien la necesidad de los campesinos productores de fríjol, y es que para nadie es un secreto que hay productores que aún no les pagan la cosecha del ciclo agrícola pasado, pero eso a estos líderes balines dijeron señalando con dedo índice a Rocha Piedra, y a Manuel Cota, no les interesa ellos ven nada más lo que conviene a sus mezquinos intereses precisaron los denunciantes, quienes como ya es costumbre pidieron la omisión de sus nombres por así convenir a sus intereses.