Las enfermedades crónicas degenerativas son aquellas que comúnmente se adquieren por estilos de vida inapropiados, aunque en ocasiones existen factores genéticos (naturaleza hereditaria). Las enfermedades crónicas se hacen manifiestas cuando mantienen una evolución en un periodo prolongado (factor tiempo), las cuales destruyen progresivamente los tejidos, interfieren con la capacidad del cuerpo para funcionar de manera óptima. Las enfermedades crónicas la mayor parte de las veces pueden prevenirse como lo es el caso de la Diabetes Mellitus, la cual se caracteriza por ser una enfermedad en la cual el organismo es incapaz de producir la hormona insulina, que se produce en el Páncreas y tiene como función disponer a las células de glucosa (azucares obtenidos en los alimentos), todo esto con la finalidad de obtener energía y evitar el exceso de glucosa en la sangre.
La Diabetes Mellitus comprende dos tipos diferenciados:
La Diabetes tipo I comúnmente llamada insulinodependiente, se presenta con mayor frecuencia en niños y adultos jóvenes, aunque puede ocurrir en cualquier edad. Existe predisposición genética, en la cual hay destrucción de las células que producen la insulina en el Páncreas, y por lo tanto hay deficiencia en la producción de insulina.
La Diabetes tipo II que generalmente aparece después de los 30 años, también existe predisposición genética, la mayor parte de los individuos son obesos, y presentan resistencia a la insulina, esto sucede cuando el tejido adiposo (grasa corporal), se encuentra en exceso y evita que la insulina tenga efecto sobre las células de los tejidos y así que la glucosa pueda entrar a la célula la cual necesita para producir energía.
Puede presentarse Diabetes también como consecuencia secundaria a una pancreatitis, alcoholismo, uso inadecuado de esteroides, etc.
En el año 2005 esta enfermedad figuró como la primera causa de defunción en México, causando 67,090 defunciones, el 13.6% del total de las muertes.
Los síntomas principales de la enfermedad son: polidipsia (tener mucha sed), polifagia (tener mucha hambre), poliuria (orinar mucho), prurito (comezón intensa), perdida ponderal (perdida de peso), astenia (sensación generalizada de cansancio). Se estima que la obesidad precede a la diabetes en 85%, que es una manifestación en el prediabético (antes de ser diabético).
En fases avanzadas hay diversas complicaciones por alteraciones vasculares y metabólicas. Las complicaciones más importantes son: claudicación intermitente (dolor muscular intenso en la o las extremidades inferiores, lo cual obliga al paciente a detener la marcha, esto se manifiesta al realizar actividad física y es debido a la obstrucción vascular de la extremidad, el dolor sede con el reposo), cicatrización lenta de las heridas, susceptibilidad a infecciones, retinopatía diabética (disminución de la agudeza visual), nefropatía diabética (insuficiencia renal), etc.
Con la elevación exagerada de la glucosa (azucares en sangre), se pueden presentar diarreas y vómitos, pudiendo caer en coma diabético. Se calcula que en nuestro país existe una prevalencia (pacientes que tienen la enfermedad) del 7%.
La cifra normal de glucosa en sangre hoy en día se estima entre los 80 y los 100 mg por cada 100 cm cúbicos de sangre en ayunas. En la orina normalmente no se encuentra glucosa, pero si rebasa por arriba de los 300 mg en 100 cm cúbicos de sangre se hace manifiesta en la orina. La incidencia (casos nuevos) de la Diabetes Mellitus ha aumentado, por el estilo de vida tan sedentario y lleno de factores de riesgo que predisponen a la enfermedad, entre los cuales las dietas ricas en grasas, dulces, carbohidratos, por el promedio de vida de la población en general.
El comité de expertos de la Organización Mundial de la Salud señala que si la glucemia en ayunas es superior a los 126 mg por cada 100 cm cúbicos de sangre en ayunas en dos tomas distintas, se considera diabético el paciente. Para el diagnóstico de la enfermedad se tendrán muy en cuenta los antecedentes, las manifestaciones clínicas y el sobrepeso.
Medidas de prevención y control:
La persona con antecedentes diabéticos por parte de la familia, que presenten obesidad, que no realicen ninguna actividad física, deberán realizar cambio a su estilo de vida, disminuir la cantidad de alimentos ricos en grasas, azucares (hidratos de carbono), etc.
Practicar exámenes de laboratorio para identificar la cantidad de glucosa en ayunas, especialmente en pacientes con antecedentes diabéticos familiares, con síntomas ya mencionados, pacientes obesos, en mujeres que hayan presentado Diabetes gestacional, mujeres que hayan presentado un producto macrosomico (hijos con más de 4500 gramos al nacer), entre otros.
Acudir regularmente a su médico, especialmente 2 veces por año, para su chequeo general y la identificación de factores de riesgo. La acción más importante es el descubrimiento temprano de los casos, ya que con el tiempo, la enfermedad evoluciona y destruye paulatinamente al paciente, convirtiéndose en una enfermedad crónica, que te degenera internamente, hasta que ya no hay resolución del daño generado
La frase:
La medicina es el arte de distraer al paciente, mientras la naturaleza lo va curando.
Edgar A. Torres
Un cordial saludo:
Dr. Salvador Parra O’Connor.
Correo electrónico: chava_777@hotmail.com
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