Por Óscar Verdín Camacho
Agradecemos a Dios el habernos permitido servirlos en este querido hospital durante 116 años. A todos ustedes nuestro agradecimiento por la confianza depositada en nosotras./Hermanas Josefinas/28 de noviembre de 2011.
Con este letrero colocado en la entrada principal, el hospital San Vicente anunció el cierre de sus servicios.
Ubicado en la esquina de Ures y Guerrero en el centro de Tepic, la medida tomó por sorpresa incluso a quienes laboraban ahí. Y es que precisamente el lunes 28, las monjas encargadas del hospital encabezaron una reunión pero sin que previamente nadie hubiera sido enterado del asunto que se trataría.
Incluso, los pacientes que estaban internados fueron canalizados previamente a otro hospital.
Así, el lunes 28 se comunicó a los trabajadores –de intendencia, secretarias, cocina, enfermeras, mantenimiento- que era imposible mantener abierto el hospital, por lo que cada uno de los empleados fue indemnizado de acuerdo a la antigüedad que tenía.
Hasta ese momento se entendió la urgencia previa de la administración por trasladar los pacientes a otro nosocomio.
El cierre del San Vicente, que hace décadas fue el hospital preferido de familias pudientes en el estado, se produce cuando han aparecido en el mercado nuevos hospitales particulares; es decir, enfrentó una mayor competencia pero al mismo tiempo no tuvo una modernización, por lo que muchos de los médicos preferían llevar sus pacientes a otros hospitales.
Además, han trascendido que en los últimos años el hospital enfrentó problemas para hacer efectivos importantes cobros por servicios prestados.
Ahora existe la incógnita sobre si se le aplicarán recursos para remodelar las instalaciones y volver a abrir el hospital en años próximos.
Afuera del hospital sólo hay un empleado de seguridad.
También dejó de prestar servicio un laboratorio de Romano y otro de Corominas, ambos instalados dentro del hospital.
Llama la atención que en el acceso fue colocada recientemente una protección metálica, de arriba a abajo, que parece haberse convertido ya en un símbolo de la inseguridad, puesto que en muchos negocios de Tepic han instalado esas protecciones para evitar asaltos y otros delitos.