INFARTO AGUDO AL MIOCARDIO
(Actualmente síndrome coronario agudo)
Por El Doctor Salvador Parra
Actualmente en México las enfermedades del corazón siguen siendo una de las principales causas de mortalidad en la población en general, siendo así el Infarto Agudo al Miocardio y sus complicaciones la causa de más del 50% de fallecimientos antes de recibir atención médica o llegar a un hospital.
Como definición el Infarto Agudo al Miocardio es la máxima expresión de la deficiencia en el aporte de oxígeno al músculo cardiaco, ocasionado por la ateroesclerosis (obstrucción de las arterias coronarias por lípidos), que son las encargadas de irrigar al Miocardio (músculo cardiaco) lo cual condiciona a una necrosis del mismo, esto significa muerte celular del músculo cardiaco, que por consecuencia deja de ser tejido viable para la óptima contracción del corazón y así poder mantener las demandas de oxígeno y nutrientes en todo el organismo.
Un evento agudo es más grave que un evento crónico, ya que el evento crónico es un evento paulatino que por largo tiempo va evolucionando, cuando este evento se agudiza significa que es la expresión más grave, la cual si no se controla, puede incluso ocasionar la muerte.
El Infarto Agudo al Miocardio es una condición patológica como consecuencia de los malos hábitos y estilos de vida que actualmente lleva a cabo la sociedad, esto se traduce en factores de riesgo condicionantes de la enfermedad cardiaca, de los cuales se dividen en dos grupos:
A) Factores de riesgo modificables y B) Factores de riesgo no modificables.
Los factores de riesgo modificables son directamente proporcionales al estilo de vida de la persona como lo son el Tabaquismo siendo el más importante de todos, sedentarismo (inactividad física), obesidad, dislipidemias (Colesterol y Triglicéridos elevados), mantener una dieta rica en grasas y sal, hipertensión arterial (Presión sanguínea alta), drogadicción, Diabetes Mellitus, clima frío, ejercicio extremo (Fisicoculturistas, atletas de alto rendimiento) y una constante añadida el factor estrés, siendo este último una respuesta natural (Fisiológica) ante la que cualquier ser viviente presenta ante una situación adversa o situación de alerta y presión continua.
Los factores de riesgo no modificables son el género, siendo más frecuente esta enfermedad en hombres que en mujeres en relación 2 a 1, esta particularidad es dada a la protección que los estrógenos en la mujer ejercen en su sistema cardiovascular, además de la edad (pacientes mayores de 45 a 50 años) y antecedentes familiares (factor genético).
El corazón equivale al 0.7% del peso del cuerpo humano, por lo cual necesita del 7% del consumo total del oxígeno en el organismo.
La palabra isquemia, significa disminución transitoria o permanente del riego sanguíneo, por lo tanto disminuye el aporte del oxígeno a cualquier tejido, en consecuencia si el corazón sufre de isquemia, este evento es el primer paso para ser condicionante de un infarto al tejido cardiaco. Cuando la isquemia (disminución del aporte de oxígeno) se prolonga por más de 20 minutos se habla de que el tejido cardiaco puede o no sufrir una lesión, e incluso presentarse el denominado dolor de angina de pecho, la cual puede ser reversible según las características del paciente, en pacientes más susceptibles puede aparecer la necrosis que como tal es la expresión máxima de daño en el tejido cardiaco la cual ya no es reversible y el daño es permanente a lo que se le llama INFARTO.
El dolor originado en el corazón es única y exclusivamente dependiente de la deficiencia de aporte de oxígeno, ya que no hay otra condición que genere dolor en el corazón, medicamente conocida como dolor precordial.
El dolor ocasionado por la isquemia cardiaca, se conoce como angina de pecho, la cual puede ser una angina estable o inestable.
La angina de pecho estable comienza cuando las arterias coronarias del corazón no están completamente obstruidas por grasa, pero al realizar alguna actividad física (caminar, correr, levantar un objeto pesado, tener relaciones sexuales, etc.), situación angustiante, entre otras, las demandas de oxigeno se incrementan y por lo tanto el dolor de tipo anginoso se hace presente; este tipo de angina sede con el reposo, normalmente este dolor no dura más de 20 minutos.
La angina de pecho inestable es una particularidad de infarto inminente, haciéndose presente cuando hay una obstrucción de casi la totalidad de luz de las arterias coronarias, puede estar obstruida una o ambas arterias, más sin embargo cuando se presenta un evento de tipo anginoso inestable, el dolor dura más de 20 minutos y no sede con el reposo ni con analgésicos, en esta condición puede evolucionar o no a un infarto cardiaco.
Los síntomas iniciales de un Infarto al miocardio son: Sensación de muerte inminente (el paciente nunca antes había percibido una sensación tan angustiante como esa), dificultad respiratoria, sudoración excesiva, palidez generalizada, extremidades frías, sensación de nausea y vómito, dolor opresivo en el pecho (dolor precordial), irradiación del dolor hacia la región submaxilar (por debajo de la mandíbula), irradiación del dolor hacia la extremidad superior izquierda (brazo izquierdo), debilidad generalizada, relajación de esfínteres (el paciente puede defecarse o orinarse) entre otros síntomas asociados.
La prevención de los factores de riesgo, es la piedra angular para reducir la mortalidad y la alta incidencia (nuevos casos), los cuales radican en cambiar los estilos de vida, realizar ejercicio de bajo impacto físico en personas que mantienen un sedentarismo por años, iniciando con caminata 15 a 20 minutos diarios, posteriormente puede incrementarse paulatinamente, alimentarse sanamente, disminuir alimentos ricos en grasas y sobretodo en sal, acudir regularmente al nutriólogo, eliminar hábitos como el tabaquismo, alcoholismo y drogadicción, ante cualquier síntoma de alarma acudir con su médico y visitarlo regularmente mínimo 2 veces por año y no auto medicarse.
La frase:
Si alguien busca la salud, pregúntale si está dispuesto a evitar en el futuro las causas de la enfermedad; en caso contrario, abstente de ayudarle.
Sócrates (470 AC – 399 AC) Filósofo griego.
Un cordial saludo:
Dr. Salvador Parra O’Connor.