Por. MARIO LUNA.- En una entrevista que fue negada de manera formal, a varios reporteros, el dirigente de la ACASPEN, Ezequiel Llamas, reconoció que en el rubro del transporte urbano existen grandes problemas que se deben de solucionar, pero que es la misma autoridad la que al parecer no lo quiere hacer.
Y es que abordado para ser entrevistado en sus propias oficinas y sentado junto con otros compañeros del gremio, salió de su oficina para recibirnos y preguntarnos que se nos ofrecía, por lo que al decirle que queríamos entrevistarlo, inmediatamente, dijo que no podía dar entrevistas por el momento y que quizás lo pudiera hacer allá en la primera semana del mes de enero, si las cosas no se resuelven como ellos las han planteado al gobierno.
Ante ello, le insistimos en que nos diera la entrevista sobre esos problemas arraigados que ponen en peligro al transporte urbano y saber los motivos por los que asegura que las mismas autoridades son las que están propiciando estos problemas.
A ello, mostrando un gesto de enojo y descontento, se limitó a decirnos que no podía hablar, ya que era el mismo gobernador Roberto Sandoval quien se los estaba prohibiendo, y que de hacerlo, sencillamente se verían en más apretados problemas.
Al preguntarle sobre si entonces su organización no era autónoma y si el mandatario estatal insidia y se entrometía en la vida privada de dicha organización de la Acaspen, Ezequiel Llamas, dijo que no, pero que hay que entender que hay un patrón en el estado al cual se le debe de respetar y hacer caso.
Y como ya era muchas las molestias que sentía por nuestra presencia, nos dijo que mejor regresáramos a principios de año, para decirnos que es lo que había pasado, ya que espera que el gobernador les resuelva sus peticiones misteriosas.