*El fascismo sigue galopando en México
*La sociedad del tercer mundo, única afectada
*Ney hace los sueños realidad
El presidente de la república mexicana, Felipe Calderón, cree que todos son corruptos, menos los funcionarios de las instituciones que representa. Ahora resulta que los gobernadores de los estados son sus achichicles, pertenezcan al partido político que pertenezcan. No quiere reclamos, quiere que lo apoyen en su aventura contra la delincuencia desorganizada a ciegas. No quiere pedir permiso, quiere actuar, le guste o no les guste cómo lo esté haciendo. El presidente de los mexicanos, cree que sólo él y sus funcionarios son honrados, honorables y perfectos, nadie tiene de qué criticarlo, pues su proyecto de gobierno es terminar con la delincuencia que se da en el tercer mundo de nuestro país, a como de lugar y por encima de cualquier derecho ciudadano ¿Y sólo en el tercer mundo está la delincuencia? Esto da a pensar, que los buenos mexicanos, los que se van a ir al cielo cuando mueran, son los ricos que pertenecen al primer mundo, mientras que el pueblo que produce la delincuencia, se irán al infierno, amén que siempre han vivido en el. El presidente olvida que constantemente en todos los mandos policíacos y del ejército, se descubren actos de corrupción señalados como cómplices de la delincuencia que persigue. El presidente olvida y muchas veces en esta columna le hemos señalado, que la delincuencia que más daño hace al tercer mundo al que dice querer proteger, está en las instituciones que tanto confía. La delincuencia no nada más es un producto que se produce en el tercer mundo de nuestra sociedad, sino, en las altas esferas que en términos políticos se le llama oligarquía y mientras consienta a esta delincuencia, jamás dejará de haber delincuencia en la sociedad en general. ¿Por qué no ataca la delincuencia que se produce en las altas esferas del poder, llamada oligarquía? Porque estos delincuentes, sí están organizados, al grado que a cualquier presidente de la república lo ponen a resguardar sus intereses. Imaginar que la delincuencia venida del pueblo, como a la que ahora se esta combatiendo, estuviera bien organizada como la oligarquía, ya se estuvieran disputando el poder y no estuvieran a la defensiva como lo están ahora, lo que quiere decir que no están organizados, como frecuentemente nos lo hacen saber o lo están pero no tanto como los que se ostentan amos y dueños de este país. ¿Imaginar un sindicato o una federación de narcotraficantes empresarios como lo es COPARMEX o CANACINTRA, que representan lo duro y lo insaciables de nuestra economía, que son mexicanos cuando pueden hacer fechorías y cuando no, sacan su dinero al extranjero, existe alguna diferencia entre unos y otros? Tan bueno el pinto como el colorado y el presidente sólo está en la idea de combatir a los pintos ¿Y a los colorados? Claro, los colorados si están bien organizados en federaciones como las señaladas y a los pintos no se les permite ¿Por qué no se les permite? ¿Porque son envenenadores de la humanidad? ¿A caso los que envasan refrescos, licores, Red Bull, Sabritas y párele de contar no están envenenando a la humanidad y principalmente a los mexicanos que es el lugar a tratar? ¡ah! Pero estos envenenadores están organizados y pertenecen a COPARMEX o a la CANACINTRA, organizaciones muy bien organizadas. La postura fascista que está tomando Felipe Calderón, avasallando a los gobernadores, está llegando a su límite, pues recordemos que empezó con su combate al tercer mundo de nuestra sociedad, con el respeto que merecen los estados como libres y soberanos, diciendo que combatirían la delincuencia en los estados que solicitara el apoyo del ejército y la federación ¿Y ahora qué pasó? Ahora dice que a fuerzas y que no necesita pedir permiso. La lectura que nos enseña este chaparrito es que está en el borde del fracaso en sus pretensiones y teme al ridículo y por ende, quiere culpar a los gobernadores de su fracaso. Lo peligroso de esta campaña calderonista es que en su desesperación, empiece a imponer prácticas fascistas que conlleven a una desestabilizad social con costos jamás imaginados. La matanza del 68 a los estudiates, puede quedar minimizada ante el fenómeno que puede venir. FACHENDA: Para aquellos que no quieren a Ney, por soñador, parece que el sueño de aquella carretera Tepic, San Blas en 15 minutos, lo hará realidad. Este si sabe, no como otros que pasaron de noche en el poder, sin menos preciar a Celso Delgado, que también puso su granito de arena en su tiempo, como la autopista, el aeropuerto y muchas cositas buenas, que debemos recordarlo. PROVECHO.