Por: Paúl Moreno

Hola amigos, de nuevo estoy aquí con ustedes ahora tocando un tema sumamente delicado, me refiero al de la salud. Para todos es sabido que en la administración anterior, la Secretaría de Salud de Nayarit fue prácticamente la caja chica, en la cual se desviaron los recursos económicos a diestra y siniestra, sin que hasta ahorita sepamos a donde se fueron o quienes, en sí, se los quedaron sin importar los daños en salud a la población causados por este vergonzoso actuar, a lo que ahora se les llama efectos colaterales.

Ya hay nueva administración en este sector, y la actual es probable comulgue con buenas intenciones para favorecer la salud de los nayaritas, pero mientras no pongan a gente con la capacidad y conocimiento de la problemática que nos acontece, es muy seguro que la situación en salud empeore.

En la Semana de Salud del Adulto María Ibarra Ocampo, Secretaria de Salud Estatal, citó a rueda de prensa (que en salud, es a la primera que me invitan, gesto que en verdad les agradezco) dentro de las palabras por ella emitidas, comenta que es causal de tantas enfermedades crónicas degenerativas principalmente la mala alimentación que llevamos, en lo que estoy completamente de acuerdo; dice que no nos debemos dejar influenciar por la mercadotecnia que nos impulsa a comer comida chatarra, que la diabetes es una enfermedad crónica degenerativa acompañada de serias secuelas, como la pérdida de la vista y de extremidades, también marca que nuestra responsabilidad como madres y padres de familia, como ciudadanos, es la de preocuparnos por consumir alimentos sanos, que la prevención es la base del éxito y no tan solo hablando de salud, sino en todos los temas.

Hasta ahí estoy completamente de acuerdo con ella, sin embargo, le pregunté el motivo por el cual permite la Secretaría de Salud que en las granjas avícolas locales alimenten con hormonas a los pollos para lograr que en un promedio de tan solo 18 días, en vez de seis meses, ya estén aptos para su sacrificio y consumo, y que enfermedades ocasiona el comer su carne, a lo que de manera esquiva y preocupada, contestó de que esta situación se da a nivel nacional, y que las autoridades correspondientes de las diferentes dependencias debieran estar abocadas a dar solución a esta situación, también dijo de que el Departamento de Sanidad realiza revisiones constantes y que es una situación difícil de controlar. La respuesta que dio referente a las enfermedades que el consumir esta carne saturada en hormonas nos produce, fue: Problemas degenerativos, obesidad, hormonales y de infertilidad entre otras más

En conclusión, la Dra. María Ibarra Ocampo si es conocedora de los nefastos efectos producidos por comer carne de pollo engordado con hormonas, lo que es común en las granjas que existen en el estado. Pero está dispuesta a no entrometerse con ellos argumentando de que es una situación que se vive en todo México, entonces nosotros los nayaritas tendremos que seguir tolerando y viviendo las enfermedades que esta situación nefasta situación conlleva, por la razón de que María Ibarra así lo decide. Ya ni llorar es bueno. Hasta luego amigos.