Por Fernando Gutiérrez Meza

Las autoridades de arte y cultura tanto del gobierno estatal como del municipio de Tepic, solamente se concretan a dar mantenimiento a las tumbas de personajes importantes que se encuentran en el Panteón Hidalgo de esta capital, sin conocer que hay otras de trascendencia en la historia como es Fernando Montaño, del que se encuentran sus restos en el Panteón Jardines de la Cruz, donde por ser un camposanto de clase humilde pocas veces voltean a darle el mantenimiento apropiado que se requiere., a no ser el día de los difuntos o de las madres.

Este martes acudí a llevarles flores a quienes la vida me dieron Raúl Gutiérrez Luna y Carmen Meza Muñoz que ahí se encuentran sepultados, y aproveché para echar un vistazo de tumbas abandonadas y localizadas en ese panteón, y encuentro que ahí están los restos de Fernando Montaño, quien nació el 13 de diciembre de 1829 y en 1836 fue inscrito en la escuela de primeras letras. A los 19 años termino la carrera magisterial, entre sus alumnos distinguidos estuvieron Amado Nervo, Leopoldo Romano, Alfredo Narváez y Carmen Bustamante.

En el año de 1867 siendo jefe político Juan San Román, lo ascendió director de la escuela número Uno en Tepic, dos años después el Presidente Benito Juárez, lo distinguió como socio corresponsal de la compañía lancasteriana en Tepic.

En el año de 1878 fue inspector de educación en el territorio de Baja California y director de la escuela normal de la Paz, regresando a Tepic a petición del jefe político Leopoldo Romano su antiguo discípulo, quien al verlo mal de salud le propuso jubilarlo, pero no acepto, agradeciendo expresó: Mientras pueda devengare el sueldo que me pagan por mi trabajo, lo que significa la calidad moral y formación de este ilustre personaje, del que lleva su nombre una importante escuela en nuestra capital nayarita, dado al origen de de educador y formador de cientos de alumnos en varias partes del mundo.

En ese mismo lugar, a un costado de donde se encuentra la tumba de Fernando Montaño, al lado derecho en la entrada del panteón Jardines de la Cruz, también se encuentran los restos del general J. Eulogio Parra, del que en su lapida se observa la leyenda –como un férvido homenaje del pueblo y Gobierno de Nayarit abril 25 de 1967-, al igual que Bibiano Dávalos héroe de la reforma.

Es posible que las inútiles muchachitas que se desempeña en los cargos de Arte y Cultura del gobierno y el ayuntamiento capitalino, desconozcan quienes fueron esos personajes nayaritas, pues pocas veces éstas agarran siquiera una revista informativa, se concretan a andar en los eventos de sus jefes o realizar pachangas, veladas o cafeteadas en lugares limpios y que no existe polvo, como el caso del mencionado panteón en donde descansan los restos de los citados.

Día de fiesta y negocios de vivos, se observa como una falta de respeto que los comerciantes aprovechen ambas fechas, para vender sus distintos productos, debido que no solamente ofrecen flores, sino que hay changarros de fritangas, ropa vieja, tacos, tortas y demás.

Aunque claro, todo bajo la complacencia de fiscales que también hacen su agosto, debido que son muchos los changarros y claro las supuestas entradas de dinero para el ayuntamiento, siempre y cuando ese dinero llegue a las arcas, porque muchas veces los empleados se la quedan. En fin