Por: El Poeta de Cucharas / Gilberto Cervantes Rivera

Años ha que con Águeda Galicia Jiménez, lideresa del SUTSEM, los trabajadores ejercen poder real. Pero no solo es Águeda, es todo el comité trabajando en equipo. El día que muera Águeda, no morirá el sindicalismo revolucionario, con el cual siempre comulgó Don Emilio González y el propio Rigoberto Ochoa Zaragoza. Águeda es la piedra en el zapato de los políticos corruptos, quienes en tres o seis años, pretenden hacer lo que una sola generación no puede acumular en varias décadas. No se le puede culpar al SUTSEM de Águeda, la inequidad con que gobierno federal trata a los estados y municipios del país. Gobierno federal programa obras pero sabiendo que las administraciones locales no tienen dinero, pide participación, el rico pidiéndole al limosnero, quieren tragarse al Ney; ellos, gobierno federal, tienen la lana del mundo; les entra el chorro por doquiera: del petróleo, del pago por uso de aguas nacionales, por impuestos mineros, por uso de las vías de comunicación tanto terrestres como marítimas y del espacio; por consumo de luz, en fin, todo una gama de impuestos que siguen generando funcionarios ricos y una inmensa mayoría sin empleo y sin capacidad económica para realizarse como seres humanos. Debo destacar una cosa: Águeda no es rica, igual que la gente del pueblo, la he visto encharcarse con préstamos de COPPEL. Tiene eso sí, un sindicato muy fuerte, poderosísimo diría, porque se porta bien con Dios; nadie puede entonces, acabar con una organización que nació con la idea de fortalecer al trabajador en todos los aspectos; por ello se equivocan quienes piensan que muriéndose Águeda, el SUTSEM se acaba: al contrario, cada miembro de dicho sindicato, y eso lo tienen ya metido en la cabeza, está en capacidad de continuar con ese gran trabajo que día con día desarrolla, la siempre sencilla mujer que al frente de una máquina de escribir, hace años fue descubierta por Félix Torres Haro, el cual se la presentó a Don Emilio, quien la promovió, la impulsó y la alentó; tuvo su importancia aquel hallazgo, pero Águeda multiplicó la fuerza del bien, terminando su encomienda unas veces, y regresando otras, porque los trabajadores así lo pidieron; y bueno, ahí la tenemos por fortuna al frente del SUTSEM, y como diputada local, también cumpliendo sus buenos propósitos; tenemos Águeda para rato agoreros del desastre Ayer me lo confesó Efraín El Gallo Arellano Núñez, tiene ganas de ser diputado federal por el primer distrito electoral. Suman tres: Andrés Bogarín Serrano y Manuel Narváez Robles. El Gallo, hombre de izquierda en su juventud, exitoso en los negocios y la política, cuenta con una gran experiencia para hacer el mejor de los papeles en el Congreso de la Unión. Quiere hacer mancuerna con Manuel Humberto Cota Jiménez, Senador en ciernes; se siente a gusto con él, porque fueron compañeros de bancada. Conoce mas pesca que agricultura, pero igual, trabajaría en bajar proyectos para fortalecer los dos aspectos. En uno es pez en el agua, en el otro, no será difícil que aprenda. No descarten a este Gallo, quien no habla nada mas por hablar. Pepillo Espinoza, secretario general de gobierno, se va asentando en el cargo; va pasando el estrés de otros días menos calmados, la maquinaria estatal camina, con lentitud quizás, pero como las calabazas, en el camino se acomodarán todos los asuntos pendientes, aunque la solvencia llegue después, que nunca llega tarde la talega que hará realidad compromisos primero y luego propuestas: mesa, mesa, mesa que mas aplauda le mando la niña... Saludé ayer a mi amigo Tello, Chinacate Vengador para quienes lo conocimos en Acaponeta, haciendo historia dentro del periodismo impulsado por El Pipiripau Arellano. Se echó al agua años más tarde, con ese optimismo que nunca le falla a la gente que desde pequeños, se han ganado la gorda con el sudor de la frente. Hoy, Tello, es consulta obligada del periodismo de investigación, diríamos que hasta policiaco. La realidad virtual le dio su lugar, la sociedad lo admira, periodismo no solo se hace con papel y tinta Julio César Madrigal González, hermano del Chulada, fue dirigente del FJR, cuando el PRI tomaba en cuenta a los sectores. Llegó a ser regidor y le perdí la huella. Ayer lo volvía encontrar; no pierde vigencia, conserva juventud pero lo observé mucho mas maduro. No sé que planes tenga en el futuro, quien sonaba no hace mucho, para ocupar una curul en el Congreso del Estado El Dr. Jaime Cuevas Tello, titular de SEMANAY, trae muchos proyectos para recuperar espacios que se han perdido gracias a la ignorancia del propio ser humano. Su mejor carta de presentación es la seriedad con que desarrolló los programas del Seguro Popular. Tengan por seguro que si lo dejan, en el río Mololoa veremos gente bañándose y sacando peces para comer. PALESTRAZO: para ser funcionario, no solo hay que serlo, hay que parecerlo.