Por: Juan Fregoso
*La guerra fratricida de Felipe Calderón
*Y el robo descarado a los pequeños ahorradores
*Si ya nos quitaron la es la tranquilidad, ¿qué más sigue, señor presidente?
Protesto guardar y hacer guardar la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y las leyes que de emanen, y desempeñar leal y patrióticamente el cargo de presidente de la República que el pueblo me ha conferido, mirando en todo por el bien y prosperidad de la Unión; y si no lo hiciere así que la Nación me lo demande, reza el artículo 87 de la ley suprema.
Sin embargo, el gobierno panista ha venido violentando sistemáticamente las garantías individuales. El sello distintivo de los dos presidentes panistas que nos han gobernado, se han caracterizado por el menosprecio a todas las leyes que nos rigen, para ellos no hay más leyes que su caprichosa voluntad, aun sabedores del daño que le ocasionan a los mexicanos.
El caso más emblemático es la violación al artículo 129, el cual prescribe que en tiempo de paz, ninguna autoridad militar puede ejercer más funciones que las tengan exacta conexión con la disciplina militar (). Pero estamos viendo como con el pretexto de combatir el narcotráfico, por órdenes del ejecutivo federal vivimos inmersos en un país completamente militarizado, con miles de muertos que ha dejado esta guerra irracional, una guerra ya perdida, como atinadamente lo han manifestado juristas y luchadores sociales, como el periodista Javier Sicilia, quien se ha convertido en el enemigo número uno de Felipe Calderón.
Por supuesto que, con esta proceder el gobierno panista no está contribuyendo por el bien y prosperidad de la nación, sino todo lo contrario, ha causado un enorme daño al pueblo de México. La violencia sólo genera más violencia y eso no es lo que queremos los mexicanos, pero el presidente de la República, lo ha dicho públicamente, no cambiará su estrategia, por lo tanto, podemos afirmar que la guerra desatada continuará hasta el último día de su mandato. No hay, pues, ninguna esperanza de que la espiral de crímenes pare, porque el señor presidente así lo ha decidido. ¡Qué la constitución se vaya al demonio!, parece ser su premisa favorita.
La lógica con que viene operando el gobierno panista, es una lógica enteramente fascista, pues sólo en un estado de esta índole se vulneran impunemente los derechos de los ciudadanos, a los cuales no se les tiene el más mínimo respeto. Pero, el gobierno no se conforma con una guerra fratricida, sino que ya emprendió otra contra la gente que tiene pequeños ahorros en los bancos, según ha denunciado Martí Bartres Guadarrama y el senador, Ricardo Monreal.
Con base a una reforma al artículo 61 de la Ley de Instituciones de Crédito, el gobierno pretende despojar de sus ahorros a los cuentahabientes. Dice Batres, para el diario La Jornada, que la mayoría de afectados son personas de recursos modestos, entre éstas destacan los ancianos y subempleados, que mantienen en el banco un poco de dinero para hacer frente a cualquier emergencia, por ejemplo una enfermedad, con la confianza de que podrán disponer de sus recursos cuando sea necesario.
Sin embargo, esos ahorros, hasta por 300 días de salario mínimo (menos de 20 mil pesos), corren el riesgo de ser confiscados por el gobierno y entregados a la beneficencia públicasi los cuentahabientes los mantienen sin hacer depósitos o retiros, sea en cuentas de ahorro o en depósito a plazo fijo, por más tres años, sostiene, Martí Batres.
De acuerdo con la opinión de Batres Guadarrama, muchas personas podrían verse inmersas en esa situación, como consecuencia de la reforma al artículo 61 de la Ley de Instituciones de Crédito que se llevó a cabo en febrero de 2008. Y acorde a este precepto, dichos fondos serán enviados a una cuenta global, donde permanecerán otros tres años, y sus propietarios, de no reclamarlos, perderán ese dinero, que pasará a la beneficencia pública.
Entre otras cosas, señaló que bancos como HSBC ya están enviando notificaciones a los domicilios de los afectados, pero las personas que corren más riesgo de perder sus ahorros son las más débiles; por ejemplo, los minusválidos o enfermos, quienes no pueden acudir a las sucursales bancarias, gente de edad muy avanzada o con poca instrucción, a quienes puede tomarles por sorpresa el lenguaje abstruso en que están redactadas esas cartas, indicó una cuentahabiente a las afueras de una institución de crédito.
Por su parte, el petista Ricardo Monreal califica esta acción como una injusticia total, ya que de manera arbitraria y abusiva ya le están quitando sus recursos a los pequeños ahorradores, que es la gente más pobre del país, a quien ni siquiera le dan derecho de audiencia. Simplemente le roban sus ahorros. Monreal va más lejos, pues señala que con esta medida el PAN quiere darle esos recursos a las Fuerzas Armadas para financiar la lucha contra el narcotráfico.
Además, Monreal expone que es una cooperación forzosa a la que están sometiendo a los más pobres. Yo me pregunto, explica el senador, ¿por qué no incautan las cuentas bancarias de los ricos? ¿Por qué sólo confiscan las cuentas de ahorro de 17 mil pesos para abajo? Siempre los más pobres deben pagar los platos rotos. ¡Es una injusticia total!, confió a una revista de circulación nacional.
Para este columnista, no solamente es una injusticia, es una monstruosidad robar a los pequeños ahorradores, es un crimen más del gobierno calderonista. El destino que tengan esos recursos es lo de menos, lo reprobable es que se está despojando al cuentahabiente de su dinero, y según nuestras leyes nadie puede privado del producto de su trabajo o de su esfuerzo. Si el gobierno de la república quiere allegarse recursos, entonces que empiece por confiscar las millonarias cuentas de los políticos y empresarios corruptos.
¿Por qué no comenzar con los ex presidentes de la República? ¿Por qué no le incautan una cuenta bancaria, de las muchas que tiene, el bellaco de Carlos Slim? O al clan salinista, entre muchos otros, que sí merecen que se les decomise, aunque sea un poco, de lo mucho que le han robado al pueblo de México. ¡Pero, no! El gobierno de Felipe Calderón no se atrevería a tanto, porque estos señores son intocables y poderosos. Así que, es más fácil joder a los de abajo, porque no pueden defenderse ante estos actos de rapiña instrumentados por el panismo más recalcitrante.