José Guadalupe Rocha Esparza

En sueños se aparece la entrañable sombra del que se fue hace un año. Juanito me mira desde el filo de la nada, y en silencio quisiera ir hacia él y abrazarlo. No hay olvido de Juan Antonio Olvera Gutiérrez. Ni tiempo ni destiempo hay para él. Por su camino vuelve a los SEPEN el que ya se fue. Busca a quien obsequiarle una flor, a quien decirle un cumplido.

Todos los maestros de Nayarit se duermen con la esperanza de verle temprano y escuchar su música, pero ya no puede ser mirado ni escuchado. Pero vuelve, vuelve siempre la sombra de Juanito por los jardines, pasillos, oficinas. Estaré yo con él algún día; seré sombra con ella. Y miraré en el sueño al que duerme y algún día volverá a despertar.

A nuestro reconocido Juanito, en su Primer Aniversario Luctuoso, le decimos: hasta siempre. Siempre con la sabiduría del bien; siempre con la antología de la canción mexicana; siempre con la suavidad de su trato. Seguiremos hablando de él en tiempo presente. Hoy tenemos el compromiso de mantener florido su jardín, su legado: la calidad humana