Por: MARIO LUNA


Pese a la desconfianza que una parte del pueblo le tenía al gobernador Roberto Sandoval Castañeda, esto derivado de la supuesta amistad que mantenía con el ex gobernador Ney González de quien se decía que mangonearía en este sexenio, el ahora mandatario estatal, el Sa,sasa, mostró que no será títere de nadie y para muestras es que ha estado corriendo a una serie de parásitos basificados por Ney y que fueron funcionarios de la anterior administración.

Ante esta situación que deja ver claramente que Roberto Sandoval Castañeda, no quiere saber nada de su antecesor y menos cuando le heredó una administración totalmente destrozada por el pésimo gobierno que realizó, el peor que se puede haber tenido en toda la historia de Nayarit, según lo afirmó el señor Jesús Gutiérrez, quien por cierto nos dijo que él era una de la gente que no confiaba en Roberto Sandoval por creer que sería títere de Ney, pero ahora con estas decisiones de correr funcionarios de la Ola Roja, se ha ganado no solo la confianza de él sino de todo el pueblo.

Señaló que no era posible que un Víctor Flores Ruiz, de quien dice que lo conoce muy bien, porque tiene familia allá por Ruiz y del Venado de este municipio rielero, dijo que era un pobretón pero que hoy está millonario solo en estos seis años que trabajó como Coordinador General de Contabilidad y Presupuesto de la Secretaría de Administración, de donde a través de algunos proveedores metía facturas alteradas y en otras hasta clonadas, actividad ilícita.

De igual manera Jesús Gutiérrez, subrayó que lo que ha venido realizando la contraloría estatal por indicaciones precisas del mismo mandatario estatal, de verificar las basificaciones y en aquellos casos en los que estén irregulares sencillamente correrlos, habla bien de que este será un gobierno de hechos en beneficio del pueblo.

En ese mismo sentido de trabajar con transparencia y honestidad, el gobernador Roberto Sandoval Castañeda, deberá de no solapar ninguna mínima irregularidad corrupta de parte de su antecesor o de ninguno de quienes fueron sus funcionarios, ya que le recordó que él no puede ser parte cómplice de corruptelas que afectaron grotescamente al pueblo nayarita por la ambición de los centavos y del poder enfermizo que tenía Ney González y sus secuaces.