Por: José María Castañeda.- Se encienden los focos amarillos en el Coplademun, luego de que trascendiera el rumor de que quien fuera el contador en ese departamento tan importante en la realización de obra pública Ricardo Martínez Salazar, está siendo investigado luego de que declarará en rueda de prensa el presidente municipal que a menos de 10 días de que concluyera la administración de Sergio González García, se expidiera primeramente un cheque por la suma de 140 mil pesos para la compra de tóner y papelería de oficina.

Pero que faltando 3 días para que se hiciera el cambio de poderes se expidió otro cheque pero este por 40 mil pesos para la compra de tóner y papelería, insistió el presidente municipal ante reporteros reunidos en su despacho. Papelería y tóner que no encontramos por ningún lado y que por lo mismo nos obliga a investigar donde quedó ese material que se adquirió ya que tóner y papelería no encontramos en el departamento. Pavel Jarero, una vez dicho lo anterior continuo enumerando las anomalías que dijo encontramos en otros departamentos insistiendo en el famoso cheque por 5 millones de pesos que sus poseedores posteriormente pretendieron negociar en 3 millones y a pocos días de que concluyera la administración insistieron en su pretensión de negociarlo pero ahora en un millón quinientos mil pesos, señalando que era muy raro ya que a quien expreso ante los presentes le conviene perder 3 millones y medio de pesos.

Pero retomando el tema inicial mucho se ha comentado que quien está en la mira de funcionarios de primer nivel es el contador público Ricardo Martínez Salazar, a la postre esposo de la diputada Fátima del Sol Gómez Montero, ya que era el responsable de la expedición de cheques para el pago de proveedores y personal de obras, aunque se menciona con insistencia incluso en el propio departamento del Coplademun, donde aún labora ya que es de las personas que basificaron aún siendo funcionario de primer nivel que se amparó contra cualquier acción de la justicia cosa que no pasa de ser una especulación que habrá de desmentir el propio señalado, es decir el propio Ricardo Martínez Salazar.