* Cierran mercado de Abastos tres días, anuncian que retrasarán el pago de impuestos y que podrían vender sus productos frente a Palacio de Gobierno.
* Gritan consignas contra el gobernador y diputados, y entonan el Himno Nacional frente a la Zona Militar.

Por Óscar Verdín Camacho


TEPIC.- Con gritos de ¡ni un secuestro más, ni un secuestro más!, con fuertes reclamos contra las autoridades locales, en especial el gobernador Ney González Sánchez, y con el reconocimiento al Ejército Mexicano, así transcurrió una marcha de protesta contra la inseguridad por parte de cuando menos dos mil 500 comerciantes que, como se tenía anunciado, partieron del mercado de Abastos, cuyas bodegas estarán cerradas tres días y reabrirán al público hasta el próximo viernes.

Los manifestantes, que ayer recorrieron las avenidas Victoria y México, se detuvieron en tres puntos: el Congreso del Estado, Palacio de Gobierno y la Treceava Zona Militar, ubicada por calzada del Ejército.

Aunque varias personas hicieron uso del micrófono, generalmente eran Antonio Fonseca, dirigente de los locatarios del mercado de Abastos, y José de Jesús Pérez López, líder de la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) en el estado, quienes señalaban los aspectos principales. ¡Estamos hasta la madre! por la delincuencia, insistía Pérez López.

Frente a la Cámara de Diputados, los quejosos corearon un ¡uleeero, uleeero! para Manuel Narváez Robles, líder de los diputados que no salió a atenderlos.

Fonseca contuvo a varios comerciantes que proponían ingresar al recinto legislativo y exigió que los diputados salieran. El pueblo paga y el que paga manda, indicó, negándose a integrar una comisión que se entrevistara con legisladores. Sólo Lolo Galindo, diputado del PRI, estuvo unos minutos afuera.

El líder del mercado de Abastos indicó que podrían negarse o retrasar el pago de sus impuestos hasta que se ponga solución al problema de la inseguridad puesto que, además de secuestros, había extorsiones, asaltos, muertos, viudas, niños sin padres

Los quejosos recordaron que cuando los políticos piden el voto, no hay colonia que se les escape, pero después no regresan. Pusieron el ejemplo de Roberto Lomelí, El Bachis, diputado por el Quinto Distrito donde está precisamente el mercado de Abastos, que no da la cara.

Tras el grito de ¡que salgan, que salgan! y puesto que los legisladores no acudieron al llamado, Antonio Fonseca pronunció una frase de despedida: que no se hagan como Lolo, que no se hagan pendejos solos.

En una de las mantas se escribió que los comerciantes están cansados de la impunidad y de que haya protección a grupos armados.


EN PALACIO


Y mientras el contingente –la mayoría de blanco- reiniciaba la marcha en dirección a Palacio de Gobierno, Fonseca remató: a ver si el sucesor de Santana nos recibeSantana ya le quedó chiquito, aquel vendió medio país y éste lo que quedaba.

Frente al edificio sede del Poder Ejecutivo, los quejosos exigieron la presencia de Ney González. Señalaron que la frase que llueva parejo les aplica a ellos, pero lo único que nos llueve son balazos, secuestros, asaltos. Recordaron que no hace mucho tiempo Nayarit era un estado tranquilo, donde la gente salía a todas horas y ahora vivimos como los guajolotes, porque nomás oscurece y nos metemos a nuestras casas.

Frente al subsecretario Bernardo Rodríguez Naya, Antonio Fonseca señaló que próximamente empezarán a vender sus productos en la plaza, a unos metros de Palacio de Gobierno, puesto que es uno de los pocos lugares seguros que queda.

Ahí, el dirigente de la CANACO señaló que hacía responsable al Gobierno del Estado si había represalias contra los líderes del movimiento.

Reclamaron el préstamo por mil 700 millones de pesos autorizado hace unos meses al Gobierno del Estado, así como otros 300 millones recientemente solicitados y la posibilidad de que se legisle para que ex funcionarios públicos cuenten con seguridad cuando dejen los cargos.

Hay nos despide de Santana chiquito, le dijo Fonseca a Rodríguez, nuevamente reanudando la marcha.

Rodríguez Naya señaló que las demandas las haría llegar personalmente al gobernador.

Por el equipo de sonido se anunció en varias ocasiones que habría un voto de castigo en las próximas elecciones, o que los comerciantes no irían a votar por miedo.


EN LA ZONA MILITAR


¡Ni un secuestro más, ni un secuestro más!, se les escuchó gritar cuando el contingente siguió por avenida México para dirigirse a la Treceava Zona Militar.

Al arribar, instantes después salió atenderlos el coronel Jorge Campos, jefe del Estado Mayor de la Zona Militar. Hubo elogios para el Ejército, aplausos. Es orgullo de la nación, es un Ejército incorruptible, indicó Fonseca.

¡Viva el Ejército!...¡viva!.

Por su parte, José de Jesús Pérez leyó un documento en el que reconoció el trabajo de los militares y de petición para que se incremente la vigilancia.

A las puertas de la Zona Militar, los manifestantes entonaron el Himno Nacional.

El coronel Campos tomó nota de la manifestación y señaló que cuentan con el apoyo del Ejército.

Posteriormente se anunció la finalización de la marcha.