Por José María Castañeda


El terremoto que ocasionara el Tsunami en Japón y que amenazara las costas del océano pacifico, de acuerdo a lo declarado por el director de seguridad pública y director de protección civil en el municipio santiaguense Martín Cedano Huizar, de que no había pasado nada y que las personas que se dedican a la pesca podían hacer su vida normal ya que ya había pasado la alerta.

Sin embargo ayer quien fuera director de seguridad pública en el municipio el Dr. Jorge Alejandro Hernández Suzawa, quien además de médico de profesión es ostricultor, dijo ayer para los medios impresos y electrónicos que las marejadas habían acabado con el 50 por ciento de la producción de ostión de la Boca del Camichín, la cual pintaba para ser una excelente zafra ya que el tamaño y sabor del marisco era óptimo.

Y dijo, ustedes podían ver el tamaño del ostión en las mesas donde se expende y quizá hayan podido saborearlo, y debo de decir que con las fuertes marejadas las balsas donde se reproduce el molusco al golpearse entre sí, provocaron que los tablones y los flotadores soltaran las cuerdas de donde pendían las sartas de ostión por lo que aunque el ostión puede recuperarse buceando lo cierto es que las pérdidas fueron cuantiosas para los ostricultores, ya que cada balsa cuenta con 4 tablones, los que nos cuestan 800 pesos cada uno más los 200 pesos que cuesta cada tambo de plástico y que nos sirve de flotadores pues las pérdidas económicas a causa del siniestro natural que ocurrió en Japón pero que repercutió en nuestras costas nos perjudico bastante por lo que estamos haciendo un listado de pérdidas para presentárselo al subsecretario de pesca Abelino Márquez, para ver que posibilidades hay que de se nos ayude preciso el también ex secretario particular de Sergio González García.