Por: MARIO LUNA.- Siguen los señalamientos denostativos pero sobre todo de repudio y exigencia de que la dirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional, Griselda Esparza renuncie y se lleve consigo a los dirigentes traidores del partido, por lo menos es así como se siguen expresando los mismos priistas.
Es por ello, que este inicio de semana, dando congruencia a la permanente y cada día mayor violencia generada por la inseguridad en el estado, donde sus resultados son mortuorios, pues también en el PRI, se está de luto y también es por el mismo fuego cruzado pero aquí de los intereses políticos de cada uno de los diferentes grupos de expresión al interior de este partido.
Por ello, esa caja de muertos, o ese féretro, que se instaló a la entrada principal de la sede del PRI estatal, solo habla de que el PRI y los priistas están de luto, porque ha muerto la democracia, después de tanto violarla, ultrajarla, golpearla, hoy muere a razón de todas estas canalladas, tal como lo dice Jesús Rodríguez González.
El denunciante, dijo que no puede ser posible que primero critiquen, señalen irregularidades, intromisiones de Estado, imposiciones y la falta de capacidad y valemadrismo según algunos aspirantes a ser candidatos a gobernador y solo se limiten con ingenio negro a poner una caja mortuoria en la misma sede del tricolor y se escondan,
Hay que dar la cara, yo la doy, porque soy uno de los priistas que se siente agredido, que se siente humillado por la serie de manipulaciones que el mismo gobierno está realizando en contra de los propios priistas y aceptados por la dirigente estatal del partido, por ello, soy un inconforme y me sostengo que quiero que salga no solo Griselda Esparza, sino también su lacayo de Raúl Villa Villegas y no me escondo para decirlo, como ahora se andan escondiendo esos que quieren y que dicen que tienen a todo el pueblo para ser gobernadores, los nayaritas no queremos candidatos rajones y mariquitas, que den la cara y que demuestren que tienen honorabilidad para defender al pueblo, porque escondiéndose solo demuestran su cobardía y a esos el pueblo no les puede dar su confianza para nada.
Lo anterior lo dijo de manera categórica Jesús Rodríguez González, quien agregó además que no es posible que ese cajón de muerto, que se tiene en la puerta principal del PRI estatal, es obra nada menos que de los senadores Raúl Mejía González y de Gerardo Montenegro Ibarra, así como del chinga despacito e inútil del diputado local, Pablo Montoya de la Rosa y Rodolfo Coronada Montaño.
Lo que sí es indiscutible, es que tienen toda la razón en decir que ha muerto la democracia, pero deben entender que ellos han sido parte de esa muerte, porque han sido ellos, quienes la han violado, ultrajado y golpeado a esa democracia para poder llegar a los diferentes puestos de elección popular que han ostentado, y hoy, son los que critican y quieren echar la culpa de que la democracia ha muerto, pues si ellos han sido los sicarios de la democracia.
De manera pausada, dijo Jesús Rodríguez González, que de la manera atenta se le invita al mandatario a sacar las manos de este proceso electoral interno de su partido y que además le solicita encarecidamente, que escuche las voces del priismo que demanda la salida de su dirigente estatal como del municipal de Tepic, ya que de seguir ignorándolos, solo ocasionará la derrota anticipada del PRI en estos comicios.