Por Fernando Gutiérrez Meza

Da tristeza observar en ruinas y abandonados algunos edificios históricos que en otros tiempos funcionaron como fábricas textiles de hilados, casas de hacendados, de trabajadores, o empresas que fueron fuentes de empleo para cientos de ciudadanos de aquellos tiempos, inmuebles que ahora están a punto de derrumbarse ante la irresponsabilidad, ignorancia e importa madrismo de funcionarios inútiles e incompetentes que llegan a instituciones encargadas de la Cultura y las Artes tanto del Estado lo mismo que el municipio.

En fechas recientes me tocó participar en un recorrido por las instalaciones de la Fábrica Textil de Bellavista, en donde el encargado de ese histórico edificio, el profesor Juan Cañas Estephens, ofrecía una amplia explicación a una familia del vecino Estado de Guadalajara, sobre dicho inmueble y la vida de éste.

Las instalaciones de la citada Fábrica luce con cuadros relacionados con la huelga, asesinatos, actividades y eventos celebrados desde la creación de esa empresa en 1841, lo mismo que sus cinco salones en que repentinamente el CECAN que seguramente lo dirige algún ignorante nada hace hecho por rescatar esa joya arquitectónica.

Durante el recorrido se observa el edificio en ruinas, las paredes y techos a punto de derrumbarse, los pisos en malas condiciones, mientras que todavía se encuentran partes de maquinarias que funcionaran aquellos años.

El responsable de la Exfabrica de Bellavista, el profesor Juan Cañas Stephens, comentó con la voz entre cortada y tristeza en su rostro, que existe un proyecto de hacer ese lugar una escuela de Artes, que en varias ocasiones han acudido dizque funcionarios para recorrer y conocer con que cuentan esas instalaciones, pero solamente han sido buenas intenciones, aunque realmente ni el gobierno federal, estatal y menos el municipal tienen ningún interés en rescatar y dar algún uso a esa finca.

Dicho monumento histórico cuenta con cinco salones, talleres, bodegas y salas diversas, pero desafortunadamente ni el INAH, el CECAN, el gobierno o el municipio ha volteado los ojos para allá.

El encargado del viejo edificio, manifestaba ser parte de las familias fundadoras de esa entonces empresa de hilados, refería, que su tatarabuela llegó en 1841 con los primeros dueños José María Castaños y Llano, persona je éste considerado como liberal y distinguido empresario.

Explicaba don Juan como lo conocen los vecinos de Bellavista que de ahí surgió el primer candidato a gobernador, cuando todavía Nayarit era el séptimo Cantón de Jalisco, también en 1905 se celebró la primera huelga del país, luego lo hicieron en Cananea en 1906 y Río Blanco en 1907, bajo los mismos argumentos de exigir mejores condiciones de vida para los obreros y sus familias.

En esa época se creó el primer sindicato en que participaron los hermanos Elías y Quintero, esos eran personas de valor y que realmente defendía la lucha trabajadora.

Comentaba el señor Cañas Stephens, que anteriormente Bellavista se llama la Nueva Almadén según cuenta la historia, aquí se producía electricidad a base agua y turbinas, ahora no existe nada y el liquido por ahí cruza se encuentra totalmente contaminado.

Incluso, refiere dicha persona que anteriormente había agua limpia, se producía pescado y camarones, pero eso solamente son recuerdos, ahora solamente esperan que de un momento a otro se derrumbe con el paso del tiempo o algún enfermo mental la tumbe con una bomba, todo ante la irresponsabilidad de los inútiles funcionarios que se tienen en instituciones con la Cultura y las Artes, eso en los tres niveles de gobierno.