Por: José Ma. Narváez Ramírez.

Con el propósito de seguir preservando la riqueza de nuestras tradiciones y estimular el ingenio, creatividad e inspiración y el buen humor de los artistas nayaritas Así presenta la convocatoria a toda la ciudadanía, a participar en el concurso de cuento indígena Tlahuitole que se celebra por estas fechas y se cierra el día lunes 6 de diciembre del presente año.

Al presente evento invita el Gobierno del Estado, el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Nayarit, la Dirección de Culturas Populares de Nayarit y el Museo de las Artes Populares Casa de los Cinco Pueblos.

Pueden participar todos los ciudadanos nayaritas que lo deseen (según la convocatoria), siempre y cuando se refieran en sus textos a pasajes propios de nuestro vasto paisaje indígena y su transcendental cosmovisión. Solo se recibirán trabajos originales e inéditos.

El máximo de extensión es de ocho cuartillas, firmadas con seudónimo y en un sobre cerrado el nombre y datos del autor. Mismos que deberán enviarse a: Dirección General del CECUPI, Avenida México 105 Norte, esquina con calle Emiliano Zapata.

El jurado calificador tendrá hasta el día 9 del actual para emitir su fallo y el ganador recibirá Siete Mil Pesos M. N. y un pergamino, que serían entregados por las autoridades correspondientes, el día 10 de diciembre a las 19:00 horas, en caso de que se otorgue el premio.

Los casos no previstos serán resueltos por los organizadores; y aparece una nota al calce (de la convocatoria) que dice: Los cambios de fecha que se den a la presente, es (son) con el fin de dar oportunidad a los escritores de que participen enviando sus trabajos.

Este tipo de eventos debería contar con un buen número de participantes, pero hemos constatado que por su falta de difusión, los escritores de este género, los desconocen por eso no participan y siguen en la espera de oportunidades de concurso para enviar sus trabajos. Así pasó con la convocatoria que se lanzó hace aproximadamente un mes y como nada más se recibió un trabajo, los organizadores sin previo aviso, (levantar una acta) decidiendo volver a convocar sin tomar parecer o sin haber citado a un jurado calificador para que diera de baja al cuento en cuestión y volver a publicar la multi-citada convocatoria.

Esto no debe de hacerse en un certamen de esa categoría; está bien que los organizadores tienen la autoridad para declarar desierto o aplazar o alargar la fecha de recepción de los trabajos pero todo debe de hacerse con responsabilidad y bien hechura.

Debió haberse abierto el trabajo recibido ante el jurado y después de que éste lo calificara y juzgara, emitir un veredicto (si es ganador, darle el triunfo, si no, dejarlo en espera aunque llamando al autor para notificarle la decisión que se haya tomado). Ya no son certámenes de rancho en los que se decidía que el compadre del encargado del museo era el ganador.

Control señores Control Ya están viejos los pastores para meter la pata de tan fea manera, dan la impresión de que están dándole tiempo a algún cuento en especial para dar el fallo arreglado. El jurado debe de ser independiente y no cuidadosamente escogido por los convocantes y tiene que ser dado a conocer (al público) para que éste constate la calidad del evento. Recuérdese que convoca el Gobierno del Estado y el CECAN