Por Miguel Ángel Labastida
En días pasados, la eterna dirigente del SUTSEM, la respetable (y controvertida) señora Águeda Galicia Jiménez, amenazó a su partido, el PRI, manifestando que si no les daban algunas diputaciones y regidurías en cada uno de los 20 ayuntamientos de la entidad, se irían otros partidos que ya les están ofreciendo espacios para sus agremiados. La dama en cuestión, quien tiene mamando ( y depredando) de la ubre presupuestal más de 40 años, intenta presionar a los dirigentes nacionales y estatales del partido que fundara el 4 de marzo de 1929 el Jefe del Maximato, General Plutarco Elías Calles. A la Señora Galicia, se le olvida que este tipo de políticas ya pasaron a la historia, toda vez que el corporativismo, que tanto daño le hizo al país, paso a mejor vida. Y que cada quién, vota por el partido o candidato que le da la gana.
Ella, con este mismo sistema de represión, ha logrado ser Regidora, y, por lo menos 3 veces diputada, tanto federal como estatal, además que por varios años fue, dirigente nacional. En esos 40 años, ha logrado amasar una considerable fortuna como para darse una vida mejor que como se la daba en su época dorada la familia Real de Japón, encabezados por el Emperador Hirohito, producto de políticas obsoletas de asustar con el petate del muerto. Y a muchos los ha acalambrado y le conceden todo lo que ella les pide. El PRI, debe mandar a esta honorable (¿?¿¿?????) Señora por un tubo, y darle la oportunidad de contender a todos aquellos (o aquellas) que les garanticen las victorias en las urnas (estén donde estén) y no caer en presiones balines y menos de gentes hartas conocidas y que poco o nada han aportado en beneficio de la sociedad.