* El magistrado Lázaro Tenorio, del Distrito Federal, desmenuza: hay un costo por los cambios sociales y con mayor frecuencia los niños pasan largos tiempos solos, sin la presencia de sus padres.
Por Óscar Verdín Camacho
Lázaro Tenorio Godínez, magistrado presidente de la Primera Sala Familiar del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, estuvo en Tepic el viernes 22 e impartió una conferencia a estudiantes de maestría en el Instituto de Ciencias Jurídicas de Nayarit.
Previamente, habló con este reportero sobre diversos temas: la violencia en las familias cada vez más frecuente; el divorcio; las parejas del mismo sexo; la nueva agresión psicológica de mujeres hacia hombres, sobre todo cuando ellas ganan más que ellos.
HOMBRES AGREDIDOS
Tenorio Godínez observa que cada vez se percibe una mayor violencia dentro de muchas familias, en parte, dice, por una nueva dinámica y cambios sociales vinculados con nuevas tecnologías de comunicación, en especial por Internet.
Pero también hay un fenómeno paralelo: hoy en día papá y mamá se encuentran ausentes del hogar; antes era común ver a la mujer estar al cuidado del hogar y de los hijos, y ahora la mujer busca oportunidades de desarrollo personal y profesional fuera de su hogar, mientras que el hombre sigue viviendo el rol de proveedor económico pero difícilmente se inmiscuye dentro de las labores domésticas. La mujer, a pesar de que incursiona en el campo laboral, cuando regresa de su trabajo, realiza las tareas propias del hogar y con los hijos y el marido.
Creo que la respuesta a por qué cada vez hay más descomposición familiar, por qué los niños tienen cada vez más rebeldía, tiene que ver con esta dinámica familiar que está evolucionando para los adultos, si le podemos llamar así, pero las nuevas generaciones de niños como que se encuentran un poco desorientadas. Pasan muchas horas al día sin tener la guía, el afecto de los padres, y suplen esa atención con los amigos que luego se pueden convertir en pandillas.
A través de Jesús Hernández Navarro, director del citado Instituto de Ciencias Jurídicas de Nayarit, el magistrado Lázaro Tenorio habló con este reportero, y expuso otra situación cada vez más común en las parejas: el divorcio.
El hombre tenía sometida a la mujer y decía lo que tenía que hacerse dentro y fuera del hogar. Hoy en día esos patrones socioculturales todavía están arraigados, pero una mujer que encuentra una fuente de empleo, es el primer paso para decirle al marido adiós, para luchar por su dignidad. La dependencia económica era una de las causas por las que muchas parejas coexistían.
Esa independencia económica de muchas mujeres, apunta el magistrado, ha traído otro fenómeno: la violencia psicológica hacia no pocos hombres.
Antes se hablaba de un cinco por ciento de varones agredidos, hoy se habla de un 15 y hasta un 20 por ciento, no agredidos físicamente, sino una violencia psicológica de la mujer hacia el hombre, sobre todo cuando la mujer gana más que él. Hemos visto que es algo que el hombre no acepta y son patrones que debemos ir cambiando si realmente hay una igualdad entre el hombre y la mujer.
PAREJAS DEL MISMO SEXO
Sobre el tema de las parejas del mismo sexo, ya legislado en el Distrito Federal, el magistrado Lázaro Tenorio señala que dio puntual seguimiento a los estudios de opinión realizados.
Entre el 75 y 80 por ciento de las personas no estuvieron de acuerdo con la adopción homoparental –entre personas del mismo sexo-, sin embargo, un 55 por ciento estuvo a favor de que se casaran personas del mismo sexo. Por un lado se habla de los derechos fundamentales de las parejas y creo que en parte tienen razón y debemos ser respetuosos de que amen a quien ellos desean.
Ahora, la gran pregunta es qué tanto impacto se puede causar o qué trastorno en los menores puede influir en su desarrollo emocional si son adoptados por dos personas del mismo sexo. Es increíble que los psicólogos, psiquiatras, a estas alturas no se pongan de acuerdo.
Ahora ya es una realidad jurídica, la Suprema Corte de Justicia de la Nación estableció que no es inconstitucional la adopción homoparental y que estas adopciones y matrimonios que se realizan en el Distrito Federal, tendrán validez en toda la República.
En Portugal se prohibió la adopción homoparental precisamente por la gran discriminación que existía, era un país que no estaba preparado sociológicamente. Desafortunadamente en México también hay mucha discriminación, pero qué es lo que dicen los defensores de esta postura: que hay discriminación porque eres moreno, pobre, chaparro, y que esta será una nueva forma de discriminación que tendrá que atacarse con la ley y con políticas públicas. Tenemos que aceptar que hay familias que de hecho ya viven así.
Siempre viviendo de cerca asuntos del orden de familiar, señala que un punto que los gobiernos deben poner especial atención es el de las casas de asistencia social donde llegan niños que suelen ser objeto de tráfico, o donde se privilegia la adopción a parejas determinadas, extranjeras en ocasiones, a cambio de beneficios económicos.
Esa es otra de las causas que invocan quienes están de acuerdo en la adopción homoparental: ¿qué es preferible: que un niño esté en un orfanatorio o que sea adoptado por parejas homosexuales?.
Si nosotros lográramos demostrar que una adopción homoparental puede causar un trastorno irreversible en un infante, en lo particular yo preferiría que ese niño permaneciera en una casa de asistencia social y entonces lo que deberíamos hacer es mejorar las condiciones de esas casas. Pero si logramos demostrar y los adoptantes llevan cursos apropiados para evitar el trastorno de personalidad, si logramos demostrar los beneficios, por qué no permitir la adopción.
MEJORES JUECES QUE LEYES
Autor de varios libros, entre ellos La violencia familiar en la legislación civil mexicana, teoría y práctica, miembro de la Asociación Nacional de Doctores en Derecho, Lázaro Tenorio aborda también los problemas que enfrentan muchas mujeres durante los juicios contra hombres que se niegan a reconocer la paternidad de sus hijos.
En el 2004, publicamos el artículo ‘Hacia un nuevo procedimiento en los juicios de paternidad’, donde proponíamos que en materia familiar se suprimiera el carácter colegiado de las pruebas, y en especial en pruebas de genética molecular. Que sea una sola prueba a cargo de un laboratorio que designe el juez; un solo estudio –de ADN, por ejemplo- y determinar quién es el padre. Cero documentales, cero testimoniales, cero fotografías.
En el Distrito Federal ya legislamos para que en materia familiar, no solamente en el ADN, sean pruebas únicas. Con esto evitamos un desgaste físico, emocional y económico.
Por eso, también, en el Distrito Federal se suprimieron todas las causales de divorcio, porque la carga de la prueba es terrible para las personas que son víctimas. En el Distrito Federal basta la manifestación unilateral de la voluntad, se hace una demanda con un convenio y aceptado o no, el juez los divorcia. Es rapidísimo, en un mes está el divorcio y sí se puede continuar el procedimiento respecto a las cuestiones accesorias: los bienes, la pensión alimenticia, la custodia.
Por último, al magistrado del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, se le pide que describa las características que debe tener un juez familiar:
Ya lo decía Aristóteles y muchos autores: más que tener buenas leyes, es necesario tener buenos jueces, y un juez lo primero que debe tener es conciencia social, sensibilidad para conocer los asuntos y tratar de ser un gran conciliador. Llevo 23 años en la justicia familiar y mi experiencia como juzgador me dice que entre un 70 a 80 por ciento de los asuntos se pueden resolver gracias a las técnicas de conciliación y mediación.
Un juez debe resolver con ética y buscando siempre el mayor beneficio para los miembros del núcleo familiar. Cuando un juez hace saber a los contendientes que la mejor solución a su conflicto proviene no del juez, sino del consenso que ellos logren, ese juez está cumpliendo cabalmente con su función.
Pie de foto:
El magistrado Lázaro Tenorio Godínez. (Foto: OVC)